INFORMACIÓN A ENFERMOS Y FAMILIARES

Apartados

Frente a un diagnóstico

Recibir un Diagnóstico

Cuando su médico de cabecera sospecha que usted puede tener un melanoma, le enviará a un especialista, dermatólogo, oncólogo o un oncólogo quirúrgico.
Estos médicos son expertos en reconocer lunares sospechosos, lesiones en la piel y dominan los métodos de diagnóstico y tratamiento que pueden ser más convenientes para cada caso.
Después de la observación de la piel por parte del especialista, se llevará a cabo un protocolo en el que habrá variedad de pruebas hasta dar con el diagnóstico definitivo.

Melanoma y cancer de piel

Todo este proceso hacia un diagnóstico certero señalado en la tabla, comienza, como se muestra, cuando usted o su médico encuentran una lesión en la piel de aspecto extraño. Aparte de una historia clínica exhaustiva, el médico hará una inspección minuciosa de la piel.
En caso de un diagnóstico de melanoma, el médico buscará cerca del melanoma por si hubiera ganglios linfáticos más grandes de lo normal. A partir de este punto, el médico determinará si es necesaria una biopsia, y si debe ser examinado más a fondo por un especialista.
El siguiente paso, si el especialista lo considera, es una biopsia. El propósito de una biopsia es extraer suficiente tejido de la lesión para analizarlo en el laboratorio y hacer un diagnóstico preciso.
Junto con el diagnóstico y cuando sea posible, toda la lesión será eliminada, abarcando aproximadamente de 1 a 2mm de la piel normal circundante. Si no fuera posible, entonces se elimina la parte más gruesa de la lesión, incluyendo la profundidad que pueda tener.
Un patólogo (médico especializado en examinar muestras de tejido) que tenga experiencia con tumores de la piel, examinará la muestra para determinar si hay elementos que pueden indicar un melanoma. El Informe de patología es una descripción escrita de lo que el patólogo ve a simple vista. Los elementos principales que se describen en el informe son:

  • Diagnóstico sobre el tipo de afección: si es o no un melanoma maligno.
  • Lugar donde se realizó la biopsia.
  • Descripción del melanoma.
  • Índice de Breslow. Describe en milímetros el grosor del tumor.
  • Nivel de Clark. Nivel de invasión del melanoma. Profundidad de las lesiones. (se puede sustituir por el recuento mitótico y la ulceración, pero en algunos informes patológicos aún se incluye).
  • Si hay ulceración. Cuando se pierde la capa superior de la piel (epidermis). A definir por el patólogo en el microscopio.
  • Índice mitótico. Coeficiente entre el número de células que experimentan mitosis (multiplicación) y el número de estas que no lo presentan.
  • Paredes de la biopsia. Se observan para revisar si en la biopsia se extirpó todo el tumor.
  • Microsatélites. Nódulos de melanoma localizados a mas de 0,5 mm de la lesión primaria.
  • También se observa y describen: La invasión neural (que las células del melanoma estén entrando en las fibras nerviosas locales), Los vasos sanguíneos/sistema linfático (presencia de células cancerígenas en los vasos sanguíneos o sist. linfático).

Una vez que el informe de patología está hecho, el patólogo informa y recomienda al médico, si hay que hacer una nueva biopsia, la posibilidad de pruebas adicionales como una biopsia de ganglio linfático o una tomografía computerizada (TAC).

Conviviendo Con el diagnóstico

Puede ser abrumador recibir la noticia de que tiene cáncer. Sin embargo, es importante aprender lo más posible sobre su diagnóstico, con el fin de comprender la enfermedad y poder tomar las mejores decisiones.
Buscar información sobre su diagnóstico y las opciones que tiene. Hacer las preguntas adecuadas a su médico. Decidir si debe o no obtener una segunda opinión, son todas las maneras de ayudarse a tomar el control y determinar el plan de tratamiento óptimo para usted junto a su médico.

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Posibles preguntas a su médico Acerca de su Diagnóstico de Melanoma

Puede que le resulte útil leer estas preguntas y escoger entre ellas las que puedan servirle para aclarar las dudas que aparezcan, llevándolas a su próxima consulta médica. Hemos diversificado las preguntas que pueden surgir durante las distintas etapas de evolución.

Cuando te dicen que tienes un melanoma

  • ¿Puede explicar los diferentes tipos de cáncer de piel? ¿Cuál es la diferencia entre el melanoma y otros tipos de cáncer de piel?
  • ¿Cómo puedo obtener una copia de mi informe de patología?
  • ¿El cáncer se ha extendido por debajo de mi piel? ¿Qué grosor tiene?
  • ¿Se ha diseminado a los ganglios linfáticos u otras partes de mi cuerpo?
  • ¿En qué etapa se encuentra el cáncer? ¿Qué significa?
  • ¿Cómo afecta esto a mis opciones de tratamiento? ¿Cuál es el pronóstico a largo plazo?
  • En esta etapa del cáncer, ¿Cuáles son mis posibilidades de supervivencia?
  • ¿Son necesarias otras pruebas antes de que poder decidir un tratamiento?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
  • Como adolescente, ¿podré acceder a todos los tratamientos y ensayos clínicos disponibles?
  • ¿Puede ir bien si el cáncer se estirpa y no sigo ningún tratamiento de sostén?
  • ¿Qué tratamiento me recomienda y por qué?
  • ¿Cuál es el objetivo del tratamiento que me aconseja?
  • ¿Qué le parece si busco una segunda opinión? ¿Cómo lo hago?
  • ¿Hay posibilidad de formar parte en un ensayo clínico?

Cuando tienes que decidir sobre el tratamiento

  • ¿Puede explicar los diferentes tipos de cáncer de piel? ¿Cuál es la diferencia entre el melanoma y otros tipos de cáncer de piel?
  • ¿Cómo puedo obtener una copia de mi informe de patología?
  • ¿El cáncer se ha extendido por debajo de mi piel? ¿Qué grosor tiene?
  • ¿Se ha diseminado a los ganglios linfáticos u otras partes de mi cuerpo?
  • ¿En qué etapa se encuentra el cáncer? ¿Qué significa?
  • ¿Cómo afecta esto a mis opciones de tratamiento? ¿Cuál es el pronóstico a largo plazo?
  • En esta etapa del cáncer, ¿Cuáles son mis posibilidades de supervivencia?
  • ¿Son necesarias otras pruebas antes de que poder decidir un tratamiento?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
  • Como adolescente, ¿podré acceder a todos los tratamientos y ensayos clínicos disponibles?
  • ¿Puede ir bien si el cáncer se estirpa y no sigo ningún tratamiento de sostén?
  • ¿Qué tratamiento me recomienda y por qué?
  • ¿Cuál es el objetivo del tratamiento que me aconseja?
  • ¿Qué le parece si busco una segunda opinión? ¿Cómo lo hago?
  • ¿Hay posibilidad de formar parte en un ensayo clínico?

Antes del tratamiento

  • ¿Puedo hacer algo para prepararme antes del tratamiento?
  • ¿necesitaré transfusiones de sangre?
  • ¿Debo modificar mi alimentación o hacer algún cambio en mi estilo de vida?

Durante el tratamiento

Una vez que se haya decidido el tratamiento a seguir, necesitará saber qué esperar y qué buscar. Puede que no todas las preguntas sean necesarias para usted, pero nos extendemos para poder ser útiles a una mayoría de personas.

  • ¿Cómo sabremos si el tratamiento está funcionando?
  • ¿Hay algo que pueda hacer para mitigar los efectos secundarios?
  • ¿Se puede tratar el dolor en caso de que exista?
  • ¿Qué síntomas o efectos secundarios debo decirle de inmediato si aparecen?
  • ¿Voy a poder contactar con usted en caso de urgencia, por la noche, de vacaciones o en fin de semana?
  • ¿hay que cambiar la alimentación durante el tratamiento?
  • ¿Qué tipo de ejercicio me sugiere que realice y con qué frecuencia?
  • Si empiezo a sentirme abrumado, deprimido o angustiado ¿Puede aconsejarme alguien que me asista?
  • ¿Con el tratamiento necesitaré pruebas especiales, tales como resonancias, tomografías o analíticas de sangre?

Después del tratamiento

  • ¿Es necesaria alguna dieta especial después del tratamiento?
  • ¿Tendré alguna limitación que me impida hacer algo?
  • ¿Qué clase de ejercicio físico podré realizar?
  • ¿Qué tipo de seguimiento necesitaré después del tratamiento?
  • ¿Con qué frecuencia necesitaré exámenes médicos?
  • ¿Cómo sabré si el cáncer ha reaparecido?. ¿A qué debo estar atento?
  • ¿Cuáles son mis opciones si el cáncer reaparece?
  • ¿Cuáles son las posibilidades de desarrollar otro cáncer de la piel? ¿Puedo hacer algo para reducir el riesgo?
  • ¿Debo tener especial precaución con el sol?
  • ¿Hay posibilidad de que mi familia esté en riesgo para este tipo de cáncer de piel? ¿Es hereditario?
  • ¿Debo avisar al médico de mis hijos de que me ha sido diagnosticado un melanoma?

Otras preguntas de las que necesite respuesta

Aparte de las preguntas de muestra que se han formulado, seguramente se le ocurrirá otra de importancia.
Por favor, aporte sus propias preguntas aquí, si cree que pueden servir de ayuda a otras personas.
info@fundacionricardocarpio.org

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Informar y ser informado

Obtener una Segunda Opinión

Obtener una segunda opinión puede ayudar a entender mejor su diagnóstico y ayudar a determinar un plan de tratamiento que sea mejor para usted. Recuerde que tiene derecho como paciente a obtener una segunda opinión. Aunque pedirle a su médico una segunda opinión puede resultar intimidante, la mayoría de los médicos afrontan esta petición frecuentemente.

Una segunda opinión significa que un médico diferente revisará y opinará sobre el diagnóstico y el plan de tratamiento de su médico inicial. Este segundo médico debe tener en cuenta las conclusiones del médico inicial, como el informe de anatomía patológica, la etapa en la que se encuentra el cáncer, su condición física y el plan propuesto de tratamiento.

Las segundas opiniones son a menudo una parte común en el tratamiento del cáncer. Sin embargo, al obtener una segunda opinión, será importante mantener informado al primer médico que le ha tratado.

Una buena opción para obtener una segunda opinión puede ser un centro oncológico. En un centro oncológico, tendrá acceso a un completo equipo multidisciplinario que incluye a muchos expertos en cáncer, cirujanos, oncólogos, radiooncólogos y terapeutas. Podrán proporcionar una revisión muy completa del diagnóstico y un plan de tratamiento.

Cuando debe considerar una segunda opinión

Hay situaciones específicas en las que una segunda opinión es aconsejable. Las siguientes sugerencias pueden ayudarle a decidir si usted desea buscar una segunda opinión. Cuando se trata de un diagnóstico debe buscar una segunda opinión si:

  • No entiende su diagnóstico o cree que no se le ha comunicado de manera clara.
  • Su diagnóstico fue hecho por un médico no especializado en cáncer, o un especialista sin suficiente experiencia en el melanoma.

Cuando se trata de un plan de tratamiento debe buscar una segunda opinión si:

  • Su plan de tratamiento consiste en un ensayo clínico.
  • Su plan de tratamiento incluye un tratamiento agresivo.
  • Hay una falta de opciones de tratamiento para el melanoma.

Cómo encontrar una segunda opinión

Guía para encontrar información de confianza

La información sobre el melanoma puede venir de muchas fuentes diferentes. Es importante asegurarse de que la información que encuentre sobre el melanoma sea fiable.

Las investigaciones sobre la eficacia de un tratamiento para un nuevo melanoma que viene de un ensayo clínico proporcionarán información precisa. No tanto la de un paciente o testimonio médico sobre la experiencia de tratamiento. Esto se debe a que un ensayo clínico es un estudio científico imparcial y objetivo, mientras que un testimonio de un paciente o el médico se basa en la experiencia personal, que puede ser subjetiva. En otras palabras, los hechos sobre el melanoma son más confiables que las opiniones sobre el melanoma. Es importante ser capaz de establecer la diferencia a la hora de investigar en internet o en una biblioteca.

La búsqueda por internet más adecuada, será en aquellas páginas que presenten la información más precisa y actualizada.

Evaluar la información

Una vez seleccionado, cualquier información de la fuente, si se trata de un estudio clínico, un artículo de revista, o un capítulo de un libro de texto, debe ser evaluada. Una forma sencilla de evaluar una fuente de información es utilizar el método gráfico descrito a continuación. Aunque no todas las fuentes de información cumplen todos los criterios descritos a continuación, ayudará a separar información de alta calidad de la información de baja calidad.

Revise estudios clínicos

Para aprender más sobre el melanoma, es útil leer los estudios clínicos de revistas médicas. Se trata de estudios escritos por médicos para médicos. A pesar de que no siempre son fáciles de leer, estos estudios proporcionan la más alta calidad de la información sobre el melanoma. Esto es debido a que proporcionan la información más reciente disponible.

Hay diferentes tipos de estudios clínicos en revistas médicas. Y es importante conocer las diferencias entre ellos, ya que algunos son más objetivos que otros. Los llamados “estudios controlados” son los que obtienen resultados más objetivos e imparciales por la forma en la que se realizan.

La experiencia clínica

La experiencia clínica es un informe médico en el que se analizan los resultados en la práctica clínica. Debido a que estos informes se basan en observaciones, y no los resultados objetivos de un ensayo clínico puede haber más espacio para las dudas.

Melanoma en la Red

Cuando se trata de cáncer, es importante obtener la información correcta. Por desgracia, la calidad de la información médica en Internet no siempre es fiable. Algunos sitios web no proporcionan información precisa y completa sobre el melanoma incluyendo los factores de riesgo, diagnóstico, tratamiento, prevención y pronóstico. Algo importante a tener en cuenta es que la información sobre el melanoma está en constante cambio, no toda la información disponible en internet está actualizada.

Los sitios web con las que los pacientes, los cuidadores y oncólogos pueden contar son las de los hospitales dedicados a la investigación del propio melanoma, como puede ser el Instituto de Investigación Hospital 12 de Octubre (www.imas12.es), también publicaciones del Ministerio de Sanidad, teniendo siempre en cuenta las fechas de actualización de lo que esté leyendo.

Como Decirle A Su Familia y Amigos

La noticia de un diagnóstico de melanoma puede ser difícil de asimilar y asimismo de transmitir a los allegados. Consejos para facilitar el proceso:

1. Elija el entorno adecuado

Programe un tiempo para hablar, sin otras distracciones. Elija un lugar tranquilo, apague el televisor, ordenadores y móviles.

2. Prepare lo que va a decir

Piense en las cosas que quiere decir, escríbalas para que no se le olviden. Es un momento emotivo, ensaye lo que usted quiere decir.

3. Tenga toda la información disponible

Investigue. Conozca el tipo de melanoma que tiene, la etapa en la que está el cáncer, y el plan de tratamiento por si un amigo o miembro de la familia tiene preguntas. Comparta con ellos la información que su médico le haya dado o lo que ha investigado por su cuenta.

4. Lleve a sus seres queridos a una visita con una enfermera o con su médico

Anímelos a escribir las preguntas o dudas que tengan con anticipación, para que ellos también las puedan hacer durante la visita. Recuérdeles que ellos están allí para ayudarle y a darle apoyo.

5. Aprenda a pedir ayuda y aceptar la ayuda que le ofrecen

Su familia, sus amigos son parte importante de su vida. Permita que le ayuden cuando esté bien y cuando no lo esté. Cada persona da apoyo de diferente manera. Algunos podrán apoyar económicamente, otros podrán prepararte comida, Habrá algunos que se pongan a disposición para hacerle cualquier encargo, cuidar de sus hijos, prestarle un hombro para llorar o una mano para sostener.

6. Cómo dirigirse a los niños

No importa cuál sea su edad, sea honesto. Permita que los niños le pregunten y responda sinceridad.
Puede contestar con respuestas más sencillas a los niños pequeños y con mayor detalle a los mayores. Es importante explicar los hechos simples sobre el melanoma: que es el melanoma, que usted va al médico al para mejorar, los cambios físicos que sucederán durante el tratamiento, etc.
Asegurarles que el cáncer no es contagioso. Hágales saber que tendrán muchas preguntas, sentimientos y emociones acerca de lo que está sucediendo, y animarles a que se expresen.

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Posibles efectos secundarios durante el tratamiento

Efectos secundarios durante el tratamiento

Mientras esté recibiendo radioterapia, quimioterapia o inmunoterapia para el melanoma, puede experimentar efectos secundarios que pueden hacerle más difícil comer, los alimentos menos atractivos, y los quehaceres más difíciles de lograr. Los efectos secundarios varían de persona a persona en severidad y tiempo de duración. También pueden variar con los tratamientos y durante las diferentes fases de tratamiento y recuperación. A menudo, los efectos secundarios más graves se producen en los primeros días de tratamiento y disminuyen gradualmente a medida que el cuerpo se adapta al tratamiento. La mayoría de los efectos secundarios desaparecen al finalizar el tratamiento. Por desgracia, a veces es difícil distinguir entre los efectos secundarios causados por el tratamiento y la progresión de la enfermedad. El cáncer en proceso de desarrollo puede causar síntomas similares.

Efectos secundarios asintomáticos

Cuando los efectos secundarios son asintomáticos, significa que el tratamiento no produce síntomas evidentes que se puedan sentir. Es importante saber que este tipo de efectos secundarios pueden disminuir la producción de glóbulos blancos, causando elevaciones de las enzimas hepáticas, o cambios en la función renal. Si no se tratan, estos efectos pueden llegar a causar síntomas y condiciones graves.

Los efectos secundarios asintomáticos son detectados y controlados por analíticas de sangre. Dependiendo de su tratamiento, los análisis de sangre periódicos podrán ser para la función hepática, función renal, y / o el recuento de células sanguíneas. Los resultados anormales pueden indicar la necesidad de que se debe modificar su tratamiento contra el cáncer o el tratamiento directo de sus efectos secundarios.

Efectos secundarios sintomáticos

Estos efectos secundarios causan síntomas que pueden ser molestos en su vida normal. Sin embargo, existen recomendaciones para disminuir los efectos que puede probar hasta encontrar las que mejor funcionen para usted. Su médico y otros miembros de su equipo médico pueden ayudarle a encontrar formas de tratar los problemas que esté experimentando.

Síntomas de Gripe

Cuando esté recibiendo terapia adyuvante para el melanoma, es posible que experimente efectos secundarios como fiebre, escalofríos, dolor de cabeza y dolores musculares, particularmente durante la inmunoterapia. Algunos de los efectos secundarios agudos desaparecen después de las primeras semanas de tratamiento, pero otros efectos secundarios pueden llevar semanas o meses en hacerse evidentes.

Los efectos secundarios pueden ser indicativos de que la terapia está funcionando, aunque algunos pacientes no experimentan ningún síntoma, incluso cuando el tratamiento está siendo eficaz. Los pacientes que experimentan efectos secundarios severos podrían verse obligados a reducir o suspender temporalmente el tratamiento. No se ha demostrado que la efectividad del tratamiento se reduzca al moderar o suspender el tratamiento durante un tiempo.

Consejos para controlar sus síntomas
Para ayudar a aliviar su malestar:
  • Analgésicos como el paracetamol puede prevenir o aliviar parcialmente la fiebre y el dolor de cabeza.
  • La administración de su terapia a la hora de dormir puede permitirle dormir a través de sus síntomas.
  • Conservar la energía, tratar de descansar lo más posible.
  • Beber líquidos en abundancia, mantenerse bien hidratado antes y durante la terapia.
  • Llevar una dieta equilibrada, asegúrese de que está recibiendo una cantidad adecuada de calorías en su dieta.
  • Mantener una actitud mental saludable. Concéntrese en lo positivo.
Cansancio

La sensación de debilidad es muy común debido a los tratamientos de melanoma como la radioterapia, la quimioterapia y la inmunoterapia.

Ésta es una sensación de cansancio intenso o agotamiento que no mejora, por lo general, con el reposo o el sueño. Tenga en cuenta y recuerde que esta sensación es con frecuencia temporal. Se sentirá más fuerte y con más energía semanas después de finalizar el tratamiento.

Si la debilidad persiste, puede ser debido a una anemia (insuficiencia de glóbulos rojos que suministran oxígeno a los tejidos corporales). La anemia puede ser tratada con suplementos de hierro, con hormonas que estimulen la producción de glóbulos rojos o por transfusiones de sangre.

Consejos para aliviar la fatiga: Actividad
  • Reduzca el ritmo de sus actividades durante el día. Incorpore momentos de descanso entre las actividades.
  • Aumentar o disminuir las actividades conforme sea necesario.
  • Pedir ayuda con las tareas
  • Buscar formas de ahorrar energía. Por ejemplo, preparar la comida sentado.
  • Trate de moverse con un ritmo más sosegado, ayuda a conservar sus niveles de energía.
  • Habitúese a dormir la siesta, a tener momentos de descanso.
  • Planifique parte de su día con actividades que disfrute.
  • Pasee al aire libre cuando pueda. La inactividad puede aumentar la sensación de fatiga.
  • Descanse la vista periódicamente.
  • Un buen recurso para poder planificar su día, puede ser escribir un diario en el que refleje la pauta de su nivel de energía a lo largo del día. Esto le dará una buena guía para poder optimizar los momentos de mayor nivel energético, ocupándolos con labores estimulantes.
Consejos para aliviar la fatiga: Ambiente
  • Trabaje en una habitación bien ventilada e iluminada.
  • Organice su entorno para evitar esfuerzos innecesarios.
  • Escuchar música para activar o relajar.
Consejos para aliviar la fatiga: Alimentación
  • Coma una dieta equilibrada, verduras y frutas, nutrientes que contengan vitaminas y minerales necesarios.
  • Beba por lo menos 8 vasos de líquidos al día, a menos que su médico le ha restringido la cantidad de líquidos que puede beber. Esto le ayudará a limpiar los subproductos de la destrucción de las células que pueden estar causando la fatiga.
  • Evite los alimentos y bebidas que contienen cafeína, especialmente en la noche.
Cansancio

La náusea es un efecto secundario muy común en la terapia de melanoma, incluyendo la quimioterapia y la inmunoterapia. Es un mecanismo protector de nuestro organismo para expulsar alguna sustancia nociva ingerida. Las náuseas pueden hacer difícil trabajar o realizar las actividades cotidianas. A la hora de alimentarse, puede que su interés por la comida disminuya debido a la sensación de molestia y que el aporte de nutrientes necesarios se vea mermado, por eso la alimentación es una parte importante de su cuidado personal.

La sensación de náusea suele ser temporal. Desaparecen después de terminado el tratamiento.

Consejos para la náusea
  • Hay fármacos (anti-eméticos) que pueden ser eficaces contra las náuseas. La toma de estos medicamentos se inician, en general, antes de comenzar con el tratamiento. Si a pesar de tomar el medicamento continúa con las náuseas, hable con su médico.
  • Para mejorar el proceso de digestión se recomienda caminar un poco o descansar después de las comidas en una posición sentada.
  • Use ropa suelta.
  • Comer alimentos fáciles de digerir: caldos, pollo, verduras, frutas. Beber y comer despacio, masticando bien.
  • Cambiar el hábito y hacer 5 ó 6 comidas pequeñas al día.
  • Evitar consumir los alimentos muy calientes y muy fríos.
  • Corregir el desequilibrio de líquidos y electrolitos bebiendo líquidos de forma abundante, y mejor si se bebe fuera de las comidas. Beber el agua en pajita puede ayudarle a minimizar la sensación de náusea.
  • Comer pan tostado antes de levantarse puede ayudar a proteger de las nauseas matinales.
  • El jengibre y los suplementos de vitamina B6 se han empleado con éxito para reducir los síntomas.
Cambios sobre el gusto y el olfato

Los tratamientos a veces alteran los sentidos del gusto y el olfato. Influye al apetito, pues el sabor se vuelve amargo o metálico. A cada persona le afecta de manera diferente.

Consejos para la alteración del gusto y el olfato
  • Utilizar cubiertos que no sean metálicos y platos y vasos de vidrio.
  • Comer frutas y verduras frescas antes que enlatadas o congeladas.
  • Aportar a las comidas sabores ácidos como el zumo de limón (si no tiene dolor en boca o garganta).
  • Sazonar con especias para añadir sabor a los alimentos.
  • Servir los alimentos a temperatura ambiente.
  • Si la carne roja le sabe o huele extraño, sustituirla con pollo, pavo, huevos, productos lácteos o pescado que no tenga un olor tan fuerte.
  • Para reducir los olores se pueden cubrir las bebidas y tomarlas con pajita.
Consejos para el cuidado oral
  • Refrescar la boca con un enjuague de bicarbonato de sodio y sal antes de comer puede ayudar a saborear mejor la comida (en un litro de agua, una cucharadita de sal y otra de bicarbonato. Agitar bien, enjuagar la boca y escupir).
  • Mantener una buena higiene bucal. Hable con su dentista.
  • Hable con su dentista acerca de los enjuagues bucales especiales.
Pérdida de apetito

La falta de apetito es el resultado común de los distintos tratamientos, radioterapia, quimioterapia y la inmunoterapia. No comer bien puede llevarte a una pérdida de peso que tenga como consecuencia una mayor debilidad y afrontar el tratamiento en peores condiciones. La inapetencia se incluye entre los efectos secundarios relacionados con el tratamiento, como náuseas, dolor y estreñimiento. Controlar estos puede ser un beneficio a la hora de comer mejor.

Consejos para mejorar el apetito
  • Comer de forma frecuente, en pequeñas cantidades.
  • Beber con pequeños sorbos con asiduidad.
  • No tenga prisa al comer.
  • Comer cuando se tiene hambre, incluso por la noche.
  • Añada variedad a su menú. Pruebe recetas  nuevas.
  • Intente hacer ejercicio. Inicialmente comience poco a poco y vaya incrementando los días y momentos del día en que su energía esté más alta. Caminar antes de comer puede ayudarle que sienta más ganas de comer.
Depresión

Miedo, conmoción, tristeza, desasosiego, enfado, llanto, son todas emociones habituales y lógicas ante un problema de salud grave. Es normal pasar por una reacción de tristeza y tener sentimientos encontrados que le lleven a un estado de confusión. Esta situación no suele durar mucho tiempo, es una respuesta interna, emocional a un cambio significativo en su vida.

La tristeza puede parecerse a una depresión, pero no es lo mismo. Afortunadamente, la mayoría de los síntomas de la depresión pueden ser identificados y tratados. Cualquier paciente con cáncer o cuidador, debe poner atención en la vigilancia y reconocimiento de los síntomas de la depresión para ser tratado cuanto antes.

El ánimo y la energía influyen drásticamente en los planes de un tratamiento.

Señales de depresión
Los síntomas comunes de depresión:
  • Tristeza, ansiedad o "vacío" que dura varias semanas
  • Pérdida de interés en actividades que antes le gustaba realizar
  • Disminución de energía, fatiga
  • Dificultad para concentrarse, recordar o tomar decisiones
  • Sentimientos de culpa, inutilidad, impotencia
  • Irritabilidad o inquietud
  • El llanto excesivo
  • Achaques y dolores crónicos sin causa aparente
Los síntomas más graves:
  • Pensamientos de suicidio
  • Dificultad persistente para comer o dormir
  • Continua falta de interés en las actividades de la vida diaria
  • Sentimientos persistentes de falta de aire o sudoración
  • Incapacidad para experimentar placer en nada

Puede ser útil saber que los cambios químicos a los que está sujeto su organismo ante la presencia del cáncer, pueden ser la causa de la depresión. Si usted ha estado experimentando estos síntomas durante dos semanas o más, o que sus sentimientos son lo suficientemente graves como para interferir con el funcionamiento normal del tratamiento, consulte a su médico de inmediato. Su médico le puede recetar medicamentos y lo puede canalizar con un profesional de salud mental. Cuando la depresión se trata con eficacia, su punto de vista psicológico y la calidad de vida puede mejorar considerablemente.

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Los cuidados paliativos

Cuando llega el momento estos cuidados son un apoyo imprescindible. Cuidados que están dirigidos tanto al enfermo como a la familia.

La enfermedad en esta etapa está asociada a múltiples síntomas variables, intensos, sujetos a diversas causas, que pueden ocasionar un malestar importante en el enfermo y su familia. Cuando se cuida al enfermo se trata el dolor y otros síntomas que alteran su calidad de vida y la de su familia. Se favorece el apoyo emocional y se fomenta el bienestar.

Los cuidados paliativos procuran disminuir el sufrimiento y mejorar la calidad de vida del enfermo y su familia. Fomentan la autonomía del enfermo. Potencian la participación activa de la familia, enseñando técnicas que facilitan el control de posibles situaciones complicadas que puedan presentarse. Los cuidados paliativos también ayudan a los familiares a elaborar su duelo antes y después del fallecimiento del ser querido.

Los equipos de profesionales interdisciplinares dedicados a los cuidados paliativos pueden encontrarse tanto en los hospitales (no en todos) como en los servicios de soporte domiciliarios.

Para saber más sobre los cuidados paliativos te aconsejamos visitar las páginas web:

El servicio de la AECC está dirigido a pacientes con enfermedad oncológica en situación avanzada y terminal y sus familiares. Proporcionan atención personalizada a cada enfermo, ofreciendo soporte a las necesidades que aparecen en la fase de la enfermedad que produce mayor soledad y desamparo. Asimismo, asesoran a los familiares para que puedan afrontar adecuadamente los cuidados básicos que aseguren el bienestar del paciente.

La SECPAL es la Asociación española de cuidados paliativos, un nexo de unión para todos los profesionales que trabajan en esta área.

Si necesitas este tipo de atención habla con tu médico, él te orientará acerca de si está indicado o no en tu caso, si este servicio está disponible en la zona en la que vives y dónde debes dirigirte para solicitarlo.

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